Hay una parte de la rutina dermatológica que muchas personas hacen con disciplina: el protector facial. El problema aparece unos centímetros más abajo. Cuello, escote, brazos, dorso de manos, piernas y empeines quedan expuestos como si no fueran piel. Luego llegan las manchas, la textura áspera, el tono disparejo y…
